Fistula anal tratamiento en Quito
¿Qué son las fistulas anales?
Una fístula anal es un conducto anormal entre el interior del canal anal y la piel cercana al ano. Puede tener una abertura externa por la que sale secreción. Su tratamiento depende del recorrido del conducto y de su relación con los músculos que controlan la evacuación.
¿Por qué se forma una fístula anal?
La causa más frecuente es un absceso previo. Después de drenar la infección, puede quedar un trayecto que no cicatriza completamente. Algunas fístulas se relacionan con enfermedad de Crohn u otras condiciones, por lo que los antecedentes también forman parte de la evaluación.
¿Cuáles son los síntomas de una fístula anal?
Puede producir secreción de pus o sangre, irritación y molestias al sentarse o evacuar. A veces se alternan periodos de mejoría con nuevos episodios de hinchazón y dolor. Que la abertura deje de drenar temporalmente no confirma que el problema haya desaparecido.
¿Cómo se diagnostica una fístula anal?
El especialista examina la zona y revisa los antecedentes de abscesos o cirugías. En determinados casos solicita una resonancia o ecografía para conocer el trayecto. Identificar la relación con el esfínter ayuda a planificar el tratamiento.
¿Qué tratamientos existen?
Muchas fístulas necesitan cirugía. Las opciones pueden incluir fistulotomía, colocación de un setón u otras técnicas seleccionadas según su complejidad. La prioridad es tratar el trayecto y preservar la continencia; no existe una técnica adecuada para todos los pacientes.
