Fisura anal tratamiento
¿Qué son las fisuras anales ?
Una fisura anal es una pequeña herida en el revestimiento del canal anal. Aunque su tamaño puede ser reducido, puede provocar dolor intenso durante y después de la evacuación. No es lo mismo que una hemorroide: la fisura es un desgarro, mientras que la enfermedad hemorroidal afecta al tejido vascular de la zona.
¿Por qué aparece una fisura anal?
Con frecuencia se relaciona con el paso de heces duras, estreñimiento o episodios repetidos de diarrea. La contracción del esfínter anal puede dificultar la cicatrización. Cuando una fisura persiste, reaparece o tiene características poco habituales, es necesario investigar otras posibles causas.
¿Cuáles son los síntomas de una fisura anal?
El síntoma más característico es un dolor cortante al evacuar, seguido de ardor que puede durar minutos u horas. También puede aparecer sangre roja brillante en el papel higiénico. Algunas personas evitan ir al baño por miedo al dolor, lo que puede empeorar el estreñimiento.
¿Cómo se diagnostica una fisura anal?
La valoración incluye preguntas sobre el dolor, el sangrado y los hábitos intestinales, además de una exploración cuidadosa. Si existe dolor intenso, el médico adapta el examen. Las lesiones persistentes o atípicas pueden requerir estudios adicionales.
¿Qué tratamientos existen para la fisura anal?
El tratamiento busca facilitar la evacuación y favorecer la cicatrización. Puede incluir ajustes de fibra y líquidos, baños de asiento y medicamentos prescritos. Si no mejora, se valoran procedimientos como toxina botulínica o cirugía, considerando sus beneficios y posibles riesgos para la continencia.
¿Cuándo acudir al coloproctólogo?
Conviene consultar si el dolor o el sangrado se repiten, empeoran o no mejoran. También si una fisura aparentemente cicatrizada vuelve a aparecer. Confirmar el diagnóstico ayuda a evitar tratamientos dirigidos a hemorroides cuando la causa real es otra.
